El pterigión es un crecimiento de tejido conjuntival que avanza desde la parte blanca del ojo hacia la córnea. Se relaciona con exposición crónica al sol, viento, polvo y sequedad ambiental. Además de enrojecimiento e irritación, puede provocar sensación de cuerpo extraño, molestias estéticas y alteraciones visuales cuando invade la córnea.
¿Qué es?
Es un procedimiento quirúrgico ambulatorio en el que se retira el pterigión y, habitualmente, se coloca un injerto de conjuntiva de la misma persona para disminuir el riesgo de recurrencia. Actualmente es la técnica más utilizada por su seguridad y buenos resultados funcionales y estéticos.
¿Para quién está indicada?
Para personas con pterigión que presentan irritación frecuente, crecimiento progresivo, alteraciones visuales, inflamación recurrente o molestias estéticas. También puede recomendarse cuando el tejido comienza a afectar la córnea o produce astigmatismo.
¿Cómo se realiza?
La cirugía generalmente se realiza con anestesia local en gotas y suele durar entre 20 y 40 minutos. Se retira cuidadosamente el tejido anormal y se coloca un injerto conjuntival que se fija con suturas o adhesivo biológico, dependiendo de cada caso. La persona regresa a casa el mismo día.
Recuperación
Durante los primeros días puede existir sensación de irritación, enrojecimiento o molestia leve, que habitualmente mejora con gotas oftálmicas. Se recomienda evitar exposición intensa al sol, polvo y albercas durante las primeras semanas, además de utilizar protección solar ocular.